Ángel” significa enviado, son mensajeros de Dios ante los hombres.

Dios ha querido dar a los Ángeles de la Guarda la misión de cooperar en el plan de Su providencia sobre nosotros.

Su auxilio nos es muy conveniente porque nos ayudan en nuestra debilidad y en nuestra falta de razón y de voluntad en muchos momentos de nuestra vida. Nos auxilian contra tentaciones y peligros, y tienen el fin de ayudar a cada hombre a alcanzar su fin sobrenatural.

Los Ángeles Custodios son nuestros amigos enviados por Dios, que en más de una ocasión seguro que nos han defendido del peligro y de la tentación.

Ellos no saben leer nuestras conciencias, por eso tenemos que darles a conocer nuestras necesidades, hablándoles; por esto es importante que tengamos un trato de amistad con ellos.

Ten confianza con tu Ángel Custodio, trátalo como un entrañable amigo (lo es) y él sabrá hacerte mil servicios en los asuntos ordinarios de cada día. San Josemaría Escrivá, Camino, nº 562

Desde que era muy pequeña me han hablado de los Ángeles Custodios o de la Guarda. Dios ha pensado en nosotros incluso desde antes de que estuviéramos en la tierra y, para que no estemos solos, ha mandado a un ángel que se haga cargo de cada uno de nosotros, para que nos guarde y nos guíe, y facilitarnos nuestro ascenso al Cielo. Nos acompañan en esta y en la vida del Cielo.

Siempre me han hablado de Su importancia, y de que podemos acudir a ellos en cualquier situación. Tenía una amiga que, por las noches, aparte de ponerse el despertador para levantarse por la mañana, le pedía a su Ángel de la Guarda que la avisase por si se quedaba dormida; otra que, cuando iba sola por la calle y era de noche, le rezaba con toda la seguridad de que la iba a proteger. Me dijeron que ellas le ponían un nombre a su Ángel de la Guarda, y le hablaban o rezaban cuando le necesitaban, dirigiéndose a él de una manera muy personal. Gestos de tierna belleza hacia el que ha sido enviado de Dios para que cuide de nosotros.

El sacerdote Fernando Colomer nos dice:

Puesto que los ángeles están al servicio de los hombres y de su salvación; por lo que es muy razonable pensar que hay un cuidado, una guarda de Dios por medio de sus ángeles sobre cada hombre. Cada hombre a los ojos de Dios tiene un valor infinito porque cada hombre ha costado la sangre de Cristo y por lo tanto en ese sentido cada hombre es sagrado.

Los ángeles a lo largo de toda la historia han tenido un gran papel. Para empezar, el Arcángel San Gabriel, que fue el enviado de Dios para realizar la propuesta de mayor belleza que ha tenido lugar en la Tierra: decirle a María si quería ser la Madre de Dios.

También un ángel enviado por Dios se apareció a San Pedro en la cárcel y lo salvó. Los que estaban en el lugar decían: “¡Angelus ejus est!” —¡Será su Ángel!—. Así nos demuestran los primeros cristianos la confianza con la que trataban a sus Custodios, y la gran fe que tenían, pudiendo tener una mirada sobrenatural.

Tras estos importantes ejemplos vemos que, si nos dirigimos a ellos con fe, acudirán a nosotros.

Dios, que en Tu providencia admirable te has dignado enviar a tus santos ángeles para nuestra custodia; Te suplicamos nos concedas vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Colecta de la Misa de los Ángeles Custodios

Desde la creación y a lo largo de toda la historia de la salvación, encontramos a los ángeles anunciando, de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización. Toda la vida de la Iglesia se beneficia de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles.

Los ángeles constituyen “el ejército del Señor”, entendido como sus servidores, son, en palabras del padre Colomer, “los que acompañan a Dios y los que actúan en su nombre”.

La Sagrada Escritura nos da muy pocos nombres, como es el caso de tres arcángeles: Miguel, Rafael y Gabriel. San Gregorio Magno explica el significado de estos nombres: Miguel significa “quién como Dios”, Gabriel “fortaleza de Dios”, y Rafael “medicina de Dios”.

Existen diferentes tipos de ángeles: de la primera jerarquía: serafines, querubines y tronos; de la segunda jerarquía: potestades, dominaciones y virtudes; y de la tercera jerarquía: principados, arcángeles y ángeles.

El 29 de septiembre es el día de los Arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel; acuérdate en ese día de encomendarte a ellos. Te invito a que añadas a tu lista de amigos a tu Ángel Custodio, para que te ayude a crecer en belleza interior y santificación, te proteja siempre y te conceda lo mejor para ti.

Beatriz Azañedo

Publica desde marzo de 2019

Soy estudiante de humanidades y periodismo. Me gusta mucho el arte, la naturaleza y la filosofía, donde tenemos la libertad de ser nosotros mismos. Procuro tener a Jesús en mi día a día y transmitírselo a los demás. Disfruto de la buena compañía.