Es largo el camino, difícil de andar.

El Señor pasa 40 días y 40 noches en un desierto, sí, así como lo leen, 40 días y 40 noches. El desierto es un lugar árido e inhóspito, en el mismo se sufre todo tipo de incomodidades, en especial sed y extremo calor, lo único que se escucha es la brisa del viento (si es que la hay).

Podría tranquilamente contarles sobre muchos héroes de la Fe que han transitado desiertos, pero hoy no lo haré. Este momento de cuaresma es especial para nosotros los cristianos. Es un tiempo privilegiado en donde Jesús nos invita a reflexionar, a orar, y nos perdona todas nuestras faltas. Nos invita a transitar el camino con Él.

Es probable que comiences a pensar en cosas que te suceden… te encuentras rodeado/a de murallas, que no te permiten ver a Jesús. A donde mires tenes problemas, con tu pareja, con tu familia, temas económicos, temas de salud… ¡Te encuentras rodeado! Te estás dando cuenta que transitaste y estás transitando desiertos en tu vida.

Pero… ¡JESÚS TE ESTÁ DICIENDO QUE NO TE RINDAS!

La Salvación está en camino, el momento está llegando, pronto. ¿Seguís pensando que estás solo? Te invito a leer Éxodo 17,8-15: “Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi”. Llama a Jesús… Él se hará presente, no te dejará solo.

¿Cuántos hemos pasado por momentos de carencia y sufrimiento? el Salmo 23 dice:

El Señor es mi Pastor nada me faltará. v.1

Creelo, pedile, buscalo ¡Es el momento! ¿Cómo puedo vivir mejor este tiempo ? En el Salmo 51, el salmista pide humildemente:

Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites de tu santo espíritu. v.12-13

Hagamos esa oración, pidámosle a Jesús poder encontrarnos con Él, en lo cotidiano, que como le dijo a San Pablo: “Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza” (2 Cor 12:9). Así lograremos convertir nuestro corazón hacia Dios y vivir mejor la cuaresma, y nuestra vida.

Por último, no te desanimes, nadie llega a la tierra prometida sin antes pasar por el desierto.

Gabriel M. Acuña

Publica desde marzo de 2020

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Argentino. Estudiante de Psicología. Miembro de Fasta. Consigna de vida: "Me basta Tu gracia" (2 Cor 12, 9). Mi fiel amigo: el mate amargo. Cada tanto me gusta reflexionar y escribir, siempre acompañado del fiel amigo. ¡Totus Tuus!